El tiburón egoísta sta fábula trata de unos peces que vivían en el Océano Atlántico. Eran muy simpáticos y se ayudaban unos a otros. Un día llegó un tiburón que siempre se saltaba su turno de la fila; se reía de los demás peces; no ayudaba y siempre quería ser el primero. En cierta ocasión, el tiburón iba de paseo y se encontró un pececillo azul que se había roto la aleta y no podía nadar. Le pidió ayuda al tiburón, pero el tiburón puso la excusa de que no podía porque tenía prisa y no le ayudó. Al cabo de un tiempo, este pececillo azul iba de paseo y se encontró al tiburón atrapado en un coral. El tiburón le pidió ayuda. El pececillo dijo que él no le había ayudado en su momento y el tiburón arrepentido le pidió perdón. El pececillo le perdonó y llamó a unos amigos que estaban por allí cerca y entre todos consiguieron sacarle del coral. Desde entonces, el tiburón ayuda a los demás peces y no se porta mal. Tienes que ayudar a los que necesitan ayuda porque un día tú la puedes necesitar. Emma Íscar Blázquez E
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