El gato y el ratón n una estación de tren el guarda y su gato Tuno perseguían a los ratones que vivían allí. Ponían cepos para poder cazarlos y comérselos. Un día Tuno, persiguiendo al ratón Molón, se quedó atrapado en un hueco de la vía del tren. Era casi mediodía y faltaban cinco minutos para que pasara el tren de las doce. Tuno lloraba y no era capaz de salir de allí, mientras que Molón se reía desde su agujero. El tren se acercaba y a Molón le dio pena porque Tuno iba a morir, pegó un salto y le mordió el rabo y Tuno pudo liberarse. Los dos se abrazaron y fueron amigos para siempre. Esta historia nos enseña que por muy mala relación que tengamos con los demás, siempre hay que ayudarse. Óscar Reguero Pozanco E
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