El gato y la liebre n una escuela de animales había un gato que era bueno y estudioso se llamaba Logan y una liebre que era mala y nada estudiosa. Se llamaba Pinki o así la llamaban. Pinki, la liebre, insultaba a todos, hasta que un día el gato se enfadó. Le dio una buena lección. Le dijo que tenía que ser buena con los demás. A lo que la liebre contestó; “preocúpate de ti y déjame”. La liebre se fue y el gato puso carteles por todo el colegio. Los carteles decían que tenía que haber paz en todos los colegios y no sólo en ese, sino en todos los colegios del mundo. La liebre vio los carteles, recapacitó y pensó que debería ser buena. Desde ese día, fue amable con todos y pidió paz y perdón a todo el mundo. Si eres bueno con los demás, los demás lo serán contigo. Paula Suárez Fernández E
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