Fábulas para la paz.

Los caballos rase una vez un caballo y sus cinco amigos que se llamaban: Michi, Fatu, Vitu, Chita, Gubi y él se llamaba Andracino. Eran grandísimos, se tuvieron que ir de su pueblo porque allí no los aceptaban. Fueron pueblo por pueblo y les dijeron que no se podían quedar y como no sabían adónde ir se fueron al bosque y vieron a unos duendes. Los duendes les preguntaron a todos que hacían ahí. Después de contárselo, decidieron aceptarles. Vivían en un pueblo con casas gigantes, pero lo importante es que había paz y tranquilidad. Fueran como fueran allí aceptaban a todo el mundo. Los caballos fueron felices en ese pueblo. Así descubrieron que la felicidad y la tranquilidad tienen más relación de la que parece. Inés Sáez Zamora É

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